El golfista tapatío conquistó el Simmons Bank Open con 26 golpes bajo par y consiguió la segunda victoria de su carrera en el Korn Ferry Tour; a tres torneos del final de la temporada, está muy cerca de obtener su tarjeta para el PGA Tour.
Álvaro Ortiz está a un paso de cumplir uno de los grandes objetivos de su carrera. El golfista mexicano se proclamó campeón del Simmons Bank Open for the Snedeker Foundation, en una actuación contundente que le permitió conquistar su segundo título en el Korn Ferry Tour y, al mismo tiempo, colocarse en una posición privilegiada en la lucha por una tarjeta para el PGA Tour.
A sus 30 años, el tapatío firmó una extraordinaria semana de golf al terminar el torneo con 254 golpes, 26 bajo par, una cifra que refleja el dominio que ejerció sobre el campo. Ortiz terminó con una ventaja de cuatro golpes sobre el escocés Sandy Scott, su más cercano perseguidor, para quedarse con un triunfo de enorme valor en la recta final de la temporada.
La victoria no llega en cualquier momento. Con solamente tres torneos por disputarse en la actual campaña del Korn Ferry Tour, Ortiz tiene prácticamente al alcance de la mano el objetivo de dar el salto al máximo circuito del golf profesional en Estados Unidos.
El campeonato representa además una confirmación del gran momento que atraviesa el mexicano. Después de recorrer el exigente camino del golf profesional y competir durante varias temporadas por una oportunidad en el más alto nivel, Ortiz ha encontrado en esta campaña la regularidad necesaria para colocarse entre los protagonistas del circuito.
Su triunfo en el Simmons Bank Open adquiere todavía mayor relevancia por la manera en que fue conseguido. Con un acumulado de 26 golpes bajo par, el mexicano no solamente logró superar a todos sus rivales, sino que terminó con un margen de cuatro impactos respecto a Scott, demostrando solidez durante las cuatro rondas y capacidad para manejar la presión en los momentos decisivos.
Para Ortiz, este título también significa la segunda ocasión en la que levanta un trofeo del Korn Ferry Tour. La primera victoria ya había demostrado que el mexicano tenía las condiciones para competir por los primeros lugares; ahora, este nuevo campeonato refuerza la sensación de que está listo para dar el siguiente paso.
El calendario, además, juega a su favor. Con tres oportunidades todavía por delante, el tapatío podrá afrontar el cierre de temporada con la confianza que otorga un campeonato y con el objetivo cada vez más cercano de asegurar su tarjeta para el PGA Tour.
La posibilidad de que un mexicano vuelva a tener presencia en el máximo escenario del golf profesional está más cerca que nunca. Álvaro Ortiz ha dado un golpe de autoridad en el momento indicado y convirtió el Simmons Bank Open en algo más que una victoria: en un paso decisivo hacia el PGA Tour.
Ahora quedan tres torneos. Tres oportunidades para confirmar lo que su triunfo ya dejó claro: el golfista de Guadalajara está listo para llamar a la puerta del máximo circuito.
